Artículo redactado y publicado en diciembre del 2025.
Con una gorra puesta hacia atrás, sonrisa confiada y un discurso directo en redes sociales, Nayib Bukele irrumpió en la escena política de El Salvador como un “outsider” que prometía sacudir la vieja maquinaria. No venía de los partidos tradicionales, hablaba el idioma de las nuevas generaciones y se presentaba como alguien dispuesto a romper las reglas del juego. Asumió la presidencia de la República en 2019 con una promesa clara: devolver la seguridad a un país que, durante décadas, convivió con el miedo.
Su ágil ascenso, su estilo mediático y su tono de mando firme lo convirtieron pronto en una figura que divide opiniones: para unos, esperanza; para otros, advertencia.
Hijo de Armando Bukele Kattán, empresario de origen palestino y líder religioso musulmán, Nayib creció en un entorno donde los negocios, la comunicación y la fe convivían de forma natural. Estudió Ciencias Jurídicas por un tiempo, pero su verdadera vocación fue la publicidad. Fundó su propia agencia, Obermet, desde la cual dirigió campañas políticas para el partido de izquierda FMLN (Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional), con el que más tarde sería electo alcalde de Nuevo Cuscatlán y luego de San Salvador.
Su paso por la alcaldía fue su primer gran laboratorio político: calles iluminadas, parques renovados y un uso intensivo de redes sociales para mostrar resultados. Fue allí donde perfeccionó su estilo: cercano, visual y disruptivo. Sin embargo, su independencia creciente lo llevó a chocar con la estructura del FMLN, hasta ser expulsado del partido.
Tras su salida, fundó Nuevas Ideas, un movimiento ciudadano que más tarde se convertiría en partido político, bajo el lema de “hacer historia y romper con lo viejo”. Aunque enfrentó obstáculos legales para registrar la nueva fuerza a tiempo, su popularidad era tan alta que decidió postularse por medio del partido GANA (Gran Alianza por la Unidad Nacional), aliado de Nuevas Ideas.
Durante la campaña presidencial de 2019, Bukele conectó con una población harta de la violencia y de los partidos tradicionales. Su estrategia fue directa: comunicación digital, mensajes breves, presencia constante en redes y una narrativa de cambio. Evitó los debates convencionales, apostó por transmisiones en vivo desde su celular y por un discurso que mezclaba carisma con promesa de orden.
El resultado fue contundente: ganó la presidencia en primera vuelta, con más del 53% de los votos, rompiendo tres décadas de bipartidismo entre la izquierda del FMLN y la derecha de ARENA (Alianza Republicana Nacionalista). Su victoria no sólo fue política, sino simbólica: representó la entrada de una nueva generación que exigía eficacia, seguridad y una forma distinta de gobernar.
Durante su primer mandato, la reducción histórica de homicidios se convirtió en su principal carta de presentación. En 2015, El Salvador era considerado uno de los países más violentos del mundo, con más de 100 homicidios por cada 100,000 habitantes. En 2023, esa cifra cayó por debajo de 3 homicidios por cada 100,000 habitantes, un descenso sin precedentes en América Latina. Las calles, antes dominadas por pandillas, comenzaron a llenarse de familias, comercio y turistas. Para muchos salvadoreños, el cambio se sintió como un despertar tras años de miedo.
Otro de sus grandes logros fue la apuesta por el turismo y la marca país “Surf City”, un ambicioso programa de desarrollo costero y promoción internacional que transformó las playas salvadoreñas en destino mundial para el surf. Surf City tiene tres componentes: El primero es la infraestructura turística básica, que incluye plantas de tratamiento de aguas residuales, conectividad vial, internet, agua potable, distribución de energía eléctrica y conservación del medioambiente. El segundo es la capacitación del recurso humano. El tercero es el fortalecimiento del tejido social productivo. Este impulso turístico no sólo atrajo inversión extranjera, también cambió la narrativa global de un país antes asociado a la violencia. Hoy, El Salvador aparece en revistas de viajes, ferias internacionales y documentales, resumiendo el nuevo orgullo nacional en una especie de slogan publicitario: “De la guerra al mar”.
Otra de sus acciones que lo distinguió fue su incursión en el mundo digital: la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal en 2021, una medida pionera y polémica que puso al país en titulares de todo el mundo. Aunque su impacto económico sigue en debate, la jugada consolidó a Bukele como un líder audaz, dispuesto a tomar riesgos y atraer miradas globales.
Su administración también impulsó el programa “Cero Ocio”, que busca que los reclusos trabajen en talleres productivos dentro de los penales, fabricando calzado, uniformes y materiales para escuelas. Este modelo, que se complementa con la creación del Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una de las cárceles más grandes y vigiladas del planeta, se ha convertido en otro de los símbolos de su política de orden. Por su dimensión, disciplina y mensaje visual, el sistema penitenciario salvadoreño ha sido objeto de elogios y críticas en todo el mundo. (En el próximo artículo abordaré a detalle esta faceta: su alcance, sus resultados y las preguntas que despierta).
A la mitad del 2025, la aprobación de Bukele seguía siendo altísima, superior al 80%, y su estilo de gobierno, centrado en la eficacia y el control de la narrativa, lo mantuvo como uno de los presidentes más populares del planeta.
Pero el éxito tiene su contraparte. Desde 2022, el país vive bajo un régimen de excepción que permite, entre diversas acciones, detenciones sin orden judicial, suspensión de derechos y encarcelamientos masivos. Organizaciones internacionales reportan más de 80,000 detenciones, muchas de ellas sin procesos claros. A la par, han señalado el debilitamiento de instituciones, la censura a la prensa y la concentración del poder judicial bajo el control del Ejecutivo. Aun así, para millones de salvadoreños, esos costos parecen aceptables frente a un resultado visible: calles seguras, escuelas sin extorsión y un país que, por primera vez en décadas, no vive con miedo.
Hoy, el país centroamericano se ha convertido en tema de conversación global. Analistas, medios y gobiernos lo observan con curiosidad: ¿es Bukele el modelo de un nuevo tipo de liderazgo latinoamericano (tecnocrático, digital y autoritario) o una excepción irrepetible? Algunos mandatarios lo citan como ejemplo de eficacia; otros, como advertencia sobre los riesgos de sacrificar libertades en nombre de la seguridad. Mientras tanto, su presencia en foros internacionales, redes sociales y medios de comunicación lo mantiene como una de las figuras más influyentes de la región.
Bukele se ha convertido en algo más que el presidente de un país centroamericano: es un espejo donde América Latina se observa. Representa la era del líder conectado, eficiente, popular y, al mismo tiempo, concentrador del poder. Su historia sintetiza una paradoja contemporánea: buscamos orden, pero tememos el control; exigimos resultados, pero desconfiamos del exceso de autoridad.
En el centro de ese dilema, Bukele sigue gobernando, entre aplausos y advertencias, un país que está siendo observado por el mundo entero.
En ese reflejo queda una lección inevitable: un gobierno podrá modificar las cifras públicas con “números alegres”, pero sólo la percepción colectiva transforma verdaderamente un país. La política, más que un escaparate, debería ser un ejercicio constante de servicio, integridad y responsabilidad.
“La política es servir a los demás, no servirse de los demás”.
Adolfo Suárez.
Webgrafía:
- https://www.cidob.org/lider-politico/nayib-bukele-ortez
- https://www.bbc.com/mundo/articles/cz7k1r4knwwo
- https://www.laprensagrafica.com/elsalvador/Nayib-Bukele-expulsado-del-FMLN-20171010-0075.html
- https://www.celag.org/nuevo-progresismo-aparece-el-salvador/
- https://cnnespanol.cnn.com/2024/02/01/crimen-homicidios-bukele-el-salvador-analisis-orix/
- https://www.prensalibre.com/guatemala/guatemala-no-se-detiene/surf-city-el-senuelo-que-uso-el-salvador-para-que-los-turistas-se-quedaran-mas-tiempo/#google_vignette
- https://www.hbs.edu/faculty/Pages/item.aspx?num=62068
- https://www.eldebate.com/internacional/20251020/bukele-promueve-autosostenibilidad-prisiones-poniendo-trabajar-reclusos_346729.html
- https://cnnespanol.cnn.com/2025/03/17/latinoamerica/cecot-megaprision-carcel-el-salvador-bukele-orix
- https://elpais.com/america/2025-06-03/bukele-mantiene-su-enorme-popularidad-a-pesar-de-su-imagen-de-dictador.html
- https://lasillarota.com/mundo/2025/10/29/nayib-bukele-perpetua-el-regimen-de-excepcion-en-el-salvador-565402.html
“Sapere aude” por Agustín Villanueva Ochoa.
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