Artículo redactado y publicado
en enero del 2021.
Hay elementos de la vida
moderna que son tan comunes que ya damos por sentado su papel en nuestro día a
día. El automóvil lleva recorriendo los caminos poco más de 150 años desde su
invención y nos ha permitido trasladarnos de manera cómoda hacia cualquier
lugar en el que sus llantas puedan rodar. Su éxito ha sido tal que podemos
encontrar automóviles de todo tipo; es tanto su auge, que también ha traído
consigo problemas para las ciudades y las personas que las habitan.
La compra-venta de vehículos
particulares suele ser un indicador de la situación económica de determinado
lugar; una mayor o menor cantidad de compra-venta se convierte en un termómetro
que arroja pistas acerca del poder adquisitivo de la población. Esta idea viene
desde la época del milagro mexicano del siglo pasado, cuando los mercados
nacionales estaban en su apogeo y las personas que ganaban más dinero podían
adquirir autos particulares, convirtiéndose entonces en un símbolo de estatus y
un elemento aspiracional para muchas familias.
En la actualidad, parece más
sencillo adquirir un carro o camioneta gracias a la gran variedad de
financiamiento que se puede encontrar en el mercado, permitiendo que una parte
cada vez más amplia de la población tenga vehículo propio.
Según datos del INEGI, en
México hay más de 50 millones de vehículos de motor en circulación registrados.
De ese total de vehículos en circulación, se estima que 7.47 millones son
automóviles compactos. Las estadísticas son variables debido a que ingresan
muchos autos y camionetas sin regularizar desde la frontera norte.
Los vehículos están diseñados
para transportar a 2, 4, 6 e incluso más pasajeros, a pesar de ello, lo común
es encontrarlos transitando casi vacíos. Si vemos un auto compacto cuyo único
usuario es el conductor, nos daremos cuenta que ocupa espacio vial y un
aprovechamiento de combustible de sólo un 20% aproximado de eficiencia,
porcentaje muy por debajo de otros medios de transporte como las bicicletas o
autobuses.
Las grandes cantidades de
vehículos en circulación originan problemas como embotellamientos, accidentes,
contaminación y delincuencia.
La congestión vehicular en las
principales ciudades del país representa un alto costo para sus habitantes, que
en promedio al año pasan el equivalente a 18 días en el tráfico. Además, en las
urbes densamente pobladas, todos los gases emanados por miles de escapes de
motor representan toneladas de polución que pueden causar enfermedades
respiratorias entre la ciudadanía o dañar el medio ambiente en zonas muy
amplias. Esperanzadoramente, la industria automotriz se está orientando poco a
poco hacia las tecnologías no contaminantes que, a la larga, debería de
disminuir considerablemente su impacto ecológico.
¿Es realmente necesario tener
un auto?
Existen diversas alternativas
para transportarse en la actualidad. Hay una gran comunidad de personas que
prefieren transportarse en bicicleta porque entienden las ventajas prácticas de
estas: no requieren combustible, ocupan poco espacio y el ejercicio es
saludable para su usuario. Pese a tales ventajas, es cierto que las bicicletas
no siempre pueden cumplir todas las necesidades de transporte; sus primas
hermanas, las motocicletas, combinan la movilidad de las bicis, con la potencia
de un motor, por lo que pueden viajar más lejos y más rápido, pero son más
costosas. Cuando se trata de mover un número más alto personas desde y hacia
puntos comunes, puede elegirse el transporte público, que en las ciudades se
componen por autobuses, micros, metro, tren ligero, o incluso ferris y
teleféricos, que tienen en común rutas y horarios preestablecidos para
transportar a sus usuarios.
A lo largo de la historia
moderna, una de las muestras más visibles del progreso de las ciudades ha ido
de la mano del auto, por esa razón la infraestructura dominante ha recaído en
vialidades y estacionamientos. Afortunadamente, la óptica actual está incluyendo
en el mapa, poco a poco y progresivamente, lo relacionado al transporte
colectivo, la movilidad no motorizada y, por supuesto, a las y los peatones.
Finalmente, hay veces que las
personas necesitan viajar en familia o transportar mercancías, por lo que
pueden pagar para viajar en taxi, o más recientemente, desde aplicaciones
digitales, que incluso utilizan tecnología satelital para calcular las
distancias del recorrido y ubicaciones. De esta manera, las y los ciudadanos
pueden viajar en un carro simplemente cuando lo requieran, sin necesidad de
adquirir uno, ni preocuparse por dónde dejarlo estacionado o llevarlo al
taller, por mencionar algunos ejemplos.
Una buena parte de las y los
conductores desconocen los cuidados necesarios para mantener su vehículo en
óptimas condiciones, incluso no tienen idea de los peligros que pueden correr
con un descuido de menos de 2 segundos al frente del volante. Los vehículos que
suelen ocupar las calles pueden pesar varias toneladas y están diseñados para
superar los 100 kilómetros por hora, por lo que cualquier objeto de esa masa
que se desplaza a tal velocidad puede compararse con un proyectil peligroso y
letal.
Antes de la pandemia de
Covid-19, los accidentes automovilísticos representaban la séptima causa de muerte
en México, siendo los hombres hasta tres veces más propensos que las mujeres a
perecer por tal causa. Al parecer los avances tecnológicos en seguridad y las
regulaciones de tránsito que pretenden prevenir los accidentes, no han sido
suficientes para evitar numerosas tragedias. Lo cierto es que se trata de
muertes prevenibles, por lo que ya se convierte en un asunto de salud pública.
El robo también resulta un
serio problema, pues perder el coche puede significar un serio golpe a la
economía familiar y, en algunos casos, también la pérdida de una herramienta de
trabajo. Contratar un seguro de auto brinda soporte ante los desagradables
robos o accidentes, el único detalle es que cuesta tenerlo.
En los últimos doce meses, el
robo de vehículos asegurados disminuyó por segundo año consecutivo, al pasar en
el lapso noviembre-octubre de 2019 de 87,400 autos robados a 71,800 unidades en
el mismo periodo de 2020, lo que representó una disminución de 17.8% atribuida
al confinamiento por la pandemia del Covid-19 y, también, a las acciones de las
autoridades.
Si ya tienes vehículo o
piensas adquirir uno, necesitas conocer todo lo que implica tenerlo. De entrada,
te recomiendo tramitar la licencia de conducir y adquirir un buen seguro de
auto. Analiza bien qué tipo de vehículo realmente se adapta a tus necesidades,
evalúa si el tenerlo puede representar más desventajas que ventajas y, si es
así, ten presente que existen más alternativas de movilidad. No estoy en contra
de los vehículos, estoy a favor de la movilidad urbana responsable.
“Una ciudad avanzada no es
aquella en la que los pobres pueden moverse en carro, sino una en la que
incluso los ricos utilizan el transporte público”.
Enrique Peñalosa, ex alcalde de Bogotá, Colombia.
Webgrafía:
https://www.portalautomotriz.com/noticias/automotriz/datos-del-parque-vehicular-en-mexico
https://www.inegi.org.mx/temas/vehiculos/
https://politica.expansion.mx/mexico/2019/09/10/mexicanos-pierden-18-dias-anual-trafico-imco
https://www.animalpolitico.com/2019/10/de-que-mueren-mexicanos-edad-donde/
https://www.milenio.com/negocios/estos-son-los-autos-mas-robados-en-mexico-en-2020-segun-amis
"Sapere aude" por
Agustín Villanueva Ochoa.
Enrique Peñalosa, ex alcalde de Bogotá, Colombia.
https://www.inegi.org.mx/temas/vehiculos/
https://politica.expansion.mx/mexico/2019/09/10/mexicanos-pierden-18-dias-anual-trafico-imco
https://www.animalpolitico.com/2019/10/de-que-mueren-mexicanos-edad-donde/
https://www.milenio.com/negocios/estos-son-los-autos-mas-robados-en-mexico-en-2020-segun-amis
Comentarios
Publicar un comentario