Artículo redactado y publicado en febrero del 2020.
El famoso “sueño americano” es
un escenario ideal únicamente posible en territorio estadounidense que motiva a
personas de todo el mundo y que, para convertirlo en realidad, es indispensable
una buena dosis de esfuerzo, dedicación, valentía y un poco de suerte. Además,
deja abierta la posibilidad de que cualquier persona puede alcanzar el éxito
profesional y financiero sin importar su origen, raza, nivel académico,
posición económica o cualquier otra condición social. Muchos han sido los
personajes que siguieron ese sueño y llegaron muy lejos. Bill Gates es uno de
los mejores ejemplos, pues inició su célebre empresa en un garaje; Steve Jobs,
un emprendedor que fue despedido de su propia empresa, regresó y la convirtió
en un gigante. Personas del extranjero también lo han logrado, hay dos ejemplos
muy conocidos que sorprenden, pues llegaron a Estados Unidos con prácticamente
un centavo en sus bolsillos y se convirtieron en íconos de una época, me
refiero a Sylvester Stallone y Arnold Schwarzenegger, este último llegando
incluso a ser gobernador del estado de California.
Podría presentar una enorme
lista de aquellos que han podido superar sus limitaciones iniciales y escalar
en los estratos sociales dentro del país vecino del norte. Los ejemplos
anteriores, además de motivar a cualquiera, sirven para ilustrar un concepto
que abordaré en las siguientes líneas: “la movilidad social”, misma que refiere
al movimiento de las personas de un nivel socioeconómico a otro. Se dice que
una persona tiene movilidad cuando cambia la situación socioeconómica actual en
relación a la que existía en el hogar en que nació.
Completar estudios académicos,
conseguir un buen trabajo y escalar puestos para conseguir mejores ingresos son
algunos de los caminos más habituales para lograr la movilidad social. Sin
embargo, la ruta puede ser más difícil de lo que parece.
¿Cómo persiste la desigualdad?
¿Los ricos son siempre ricos?
¿Si naces pobre, vives pobre?
¿Cómo se determina el estatus
socioeconómico?
¿Cómo persiste el estatus
socioeconómico?
El estudio de la movilidad
social permite dar respuestas a esas preguntas.
En México, 49 de cada 100
personas que nacen en los hogares del grupo más bajo de la escalera social,
permanecen ahí toda su vida. Esto lo revela el Informe de Movilidad Social en
México 2019 del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), que también indica
que la movilidad social del país es baja.
La realidad es que, aunque una
persona tenga un trabajo estable en México, no será tan sencillo mejorar su
situación económica simplemente con su salario, pues los costes básicos de
alimentos, vivienda y transporte demandarán la mayoría de sus recursos, siendo
incluso superiores si se tiene una familia que mantener e hijos que formar.
Acciones como iniciar un negocio, comprar una propiedad o irse de viaje serán
posibles la mayor parte de las veces a través de adquirir deuda, tener un
segundo trabajo o realizar algún tipo de sacrificio.
De acuerdo con la Encuesta
Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (Endireh) del Inegi, el monto
promedio que necesitan las familias para el mantenimiento del hogar es de
13,529 pesos por mes. Los rubros a los que se destina la mayor parte del
ingreso familiar son la alimentación y el transporte, los hogares mexicanos
destinan poco más de la mitad (55%) de su gasto total a estos rubros; el 45%
restante se tiene que repartir entre vestido y calzado, servicios básicos de la
vivienda, cuidado de la salud, productos de limpieza del hogar y personales y
educación y entretenimiento.
Todos alguna vez hemos soñado
con que la balanza se incline a nuestro favor para poder disfrutar la vida sin
límites, dejando de lado las implicaciones que conllevan aspectos como las
enfermedades, accidentes, el trabajo, la preparación académica, entre otros. Es
frecuente pensar que la solución directa a todo siempre se encontrará en el
dinero. Independientemente si tener recursos económicos es o no la verdadera
solución; la dificultad invariablemente radicará en cómo obtenerlo.
Aunque el promedio nacional de
salarios entre trabajadores afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social
(IMSS) ronda en 10 mil 562 pesos mensuales, al integrar al resto de la
población ocupada en el país, la mayoría en la informalidad, ese sueldo baja
drásticamente. De acuerdo con el perfil económico del país, publicado en
octubre del 2018 por la Subsecretaría de empleo y productividad laboral de la
Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), el salario promedio, entre
toda la clase trabajadora del país, es de 6 mil 117 pesos mensuales.
Los bajos ingresos tienen
impactos negativos enormes en toda la sociedad. Si las personas solo tienen
dinero suficiente para cubrir sus necesidades básicas, entonces la economía se
contrae a una variedad limitada de productos y, por lo tanto, habrá menos
transacciones. En cambio, cuando las familias cuentan con más recursos
económicos, están en posibilidades de comprar una más variedad de productos,
condición que permite a los comercios aumentar su oferta y, de esta manera,
distribuir mejor las ganancias entre sus empleados y proveedores. Las naciones
prosperas son aquellas que cuentan con una economía dinámica en la que
participan la mayor cantidad de sus ciudadanos, situación que les favorece para
brindar mejores oportunidades de desarrollo, pues una misma moneda puede
significar más riqueza cuando se intercambia de manos la mayor cantidad de
veces posible.
Si la iniciativa privada, el
sector público y la sociedad pueden integrarse para impulsar el intercambio
económico, entonces más personas generarán ingresos suficientes. Todos tenemos
algo que resulta útil para los demás: habilidad, conocimiento o tiempo,
herramientas valiosas que pueden ser ofertadas a cambio de una retribución, por
lo que desarrollarlas y fortalecerlas provocarán la creación de valores
agregados que permitirán alcanzar un mercado más amplio.
Los retos que México tiene que
enfrentar con firmeza para alcanzar la movilidad mencionada son cuatro:
cobertura educativa deficiente, bajos ingresos, pobreza generacional y falta de
protección social.
¿Podrá nuestro país entrar al
círculo virtuoso de prosperidad que brinda la movilidad social?
Webgrafía
- https://movilidadsocial.colmex.mx/
- https://imco.org.mx/temas/informe-movilidad-social-mexico-2019-via-ceey/
- https://www.eleconomista.com.mx/economia/Solo-4-de-cada-100-trabajadores-en-Mexico-ganan-mas-de-15429-pesos-al-mes-20191013-0002.html
- https://vanguardia.com.mx/articulo/6-mil-117-pesos-al-mes-el-salario-promedio-en-mexico
"Sapere aude" por Agustín Villanueva Ochoa.
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